sábado, 26 de febrero de 2011

DIOS EN NUESTRAS VIDAS

"JEHOVÁ está en medio de ti, PODEROSO, EL te salvará, se gozará sobre ti, con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cántico" Sofonías 3.17.

Esta palabra es de presencia de DIOS en nuestras vidas, es de declaración, es promesa de lo que hará DIOS en cada uno de nosotros; y, por último, es de manifestación de lo que hará por nuestra obediencia.

Decimos que es de presencia de DIOS porque dice que está en medio de nosotros, en todas las cosas que hagamos EL estará direccionándonos, guiándonos, alumbrando nuestro camino.  Ello ocurre cuando le abrimos nuestras vidas, nuestros corazones, cuando decidimos adoptar nuestra vida con JESUS, tenerlo como nuestro pastor, como aquel faro que requerimos para llegar a buen puerto.

Nos dice que Dios no solamente se conformará con estar en medio de  nosotros, si no que lo hará con todo su poder, llegara a  tomar control en nuestro SER, para que realmente lo sintamos como nuestro padre; y como tal, así como un padre defiende de todo peligro a su hijo, así lo hará nuestro alfarero con cada uno de nosotros, tomara el control y derrotara a todos esos gigantes que lleguen a perturbar nuestra paz, que lleguen a hacernos desfallecer, que lleguen a hacernos perder esa confianza en Dios, de todos esos peligros nos librará y se antepondrá ante todas esas dificultades para librarnos de todo mal.

Esta palabra nos recuerda que nos salvará, que solo a través suyo lograremos la salvación prometida por JESÚS, esa salvación que alcanzamos cuando realmente nos apartamos de todo aquello que nos aleja de EL, que se antepone como un obstáculo para lograr la vida eterna, esa que se logra cuando tenemos a DIOS en nuestras vidas, y que se trasluce en paz interior, en tranquilidad.

Igualmente nos indica que DIOS se alegrará como un padre lo hace cuando su hijo es obediente, cuando es una persona de bien, todo ello agrada a Nuestro Padre, porque así como se entristece cuando andamos apartados de EL, se entristece cuando decimos yo creo en DIOS pero a mi manera, cuando hacemos lo malo ante sus ojos, cuando no ayudamos a nuestro prójimo, cuando soy grosero con mis hermanos mis padres, cuando en el trabajo no hago mis labores, en todos esos momentos DIOS se entristece de nosotros; pero cuando ocurre lo contrario, y obedecemos su palabra, se gozará en cada uno de nosotros, y seremos testigos de ese gozo en nuestras vidas, porque estaremos llenos de su gloria y misericordia, colmados de sus bendiciones, en esos momentos nos daremos de la alegría que le ocasionamos  a DIOS con nuestro buen comportamiento.

Hermano, gózate de la presencia de DIOS en tu vida, actúes conforme a su voluntad, y te darás cuenta de que tu vida será otra cuando andamos de su mano.

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